La Gobernación puso en marcha un paquete de obras para mejorar instituciones educativas afectadas por los recientes vendavales y otras necesidades de infraestructura. En San Antonio de Piojó ya comenzaron los trabajos y la meta es entregar el colegio renovado en un plazo máximo de 60 días.

Los fuertes vientos dejaron su huella en varios colegios del Atlántico. Techos afectados, estructuras que necesitan reparación y comunidades educativas esperando recuperar espacios seguros forman parte de una realidad que ahora comienza a tener respuesta.

La Gobernación del Atlántico destinó $10.000 millones a un nuevo paquete de mejoramientos de infraestructura educativa que atenderá instituciones priorizadas del departamento, varias de ellas golpeadas por los vendavales de las últimas semanas. La primera imagen de esa intervención ya puede verse en Piojó.

Allí, en la Institución Educativa San Antonio, comenzaron las obras que deberán transformar el plantel en un plazo máximo de 60 días. Solo en esta sede serán invertidos $1.811 millones para reparar los daños y realizar un mejoramiento integral.

La intervención va mucho más allá de cambiar las cubiertas deterioradas. Habrá trabajos en estructuras metálicas, baterías sanitarias, redes de agua potable y sanitarias, instalaciones eléctricas, comedor y cocina. Las zonas verdes serán recuperadas y los estudiantes también tendrán un nuevo parque infantil.

Durante una inspección a las obras, el secretario de Educación Departamental encargado, José Alfonso Ternera, estuvo acompañado por el alcalde de Piojó, Fernando Rafael Tejera; el rector José Luis Ariza, funcionarios de infraestructura y el equipo contratista. El compromiso anunciado es entregar completamente renovada la institución dentro de los próximos dos meses.

De Piojó a otros colegios del Atlántico
Pero lo que ocurre en Piojó es apenas una parte de una intervención departamental más amplia.
El paquete incluye también la sede María Inmaculada de Luruaco, atendida de urgencia después de las afectaciones del vendaval; la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen de Pendales, sede Socavón; la Institución Educativa Técnica Agropiscícola de Rotinet, en Repelón; la Institución Educativa Técnica Industrial de Sabanalarga Moisés María Gómez; la Institución Educativa Técnico Comercial e Industrial de Palmar de Varela, sede principal; y la Institución Educativa Diversificada Oriental María Auxiliadora, sede Uvito, en Santo Tomás.

La administración departamental señala que este contrato se suma a cerca de $27.000 millones que ya ha destinado al mejoramiento de otras instituciones educativas, dentro de su estrategia para reducir las brechas en infraestructura escolar.

Para el gobernador Eduardo Verano, el propósito es que los estudiantes puedan desarrollar sus actividades académicas en ambientes seguros, funcionales y adecuados.

En Piojó, esa intención ya dejó de estar solamente en los planos. Los trabajos comenzaron y durante las próximas semanas obreros, materiales y reparaciones harán parte de la cotidianidad del colegio.

Después, la intervención continuará extendiéndose por otros puntos del Atlántico.

Porque detrás de los $10.000 millones anunciados hay algo que resulta mucho más fácil de dimensionar que cualquier cifra: colegios que necesitan recuperarse y estudiantes que esperan volver a encontrarse con espacios dignos y seguros para aprender.