En 1860, un recaudador de impuestos alemán pensó que necesitaba un compañero que lo protegiera y acompañase durante su peligroso trabajo, así que creó una nueva raza de perro que combinara fuerza e inteligencia. Aquel alemán se llamaba Karl Dobermann.

Karl Friedrich Louis Dobermann era un vigilante nocturno y recaudador de impuestos que a mediados del siglo XIX se encargaba de administrar la perrera de la ciudad de Apolda, en Turingia, Alemania.

Alrededor de 1860, Karl se dio cuenta de que necesitaba un perro que le hiciera compañía y que también le sirviera de protección. Buscó entre todas las razas a las que tenía acceso, pero ninguna cumplía con todos los requisitos que buscaba, así que decidió crear una nueva raza.

Aunque hoy se desconoce con seguridad los cruces que realizó, se cree que empleó, entre otros, Rottweiler, Beauceron, Weimaraner, Manchester terrier y Pinscher, aunque solo los estudios genéticos pueden dar más información sobre su origen.

Tras el fallecimiento de Karl Friedrich, los criadores lo bautizaron como Thuringer Pinscher o Polizeilicher Soldatenhund (perro soldado policial), pero alrededor de 1900 se impuso el nombre de Dobermann Pinscher en honor a su creador.

El éxito y desarrollo del dóberman se debió a un amigo de Karl, Otto Göller, quien, tras su muerte, fundó el primer club de la raza y creó su primer criadero, desde donde muchos perros fueron exportados a otros países, contribuyendo a la difusión y popularidad de la raza.

La presentación oficial del dóberman se realizó en 1897, en la exposición canina de Erfurt, y rápidamente adquirió gran reputación por sus habilidades y versatilidad, ya que era excelente para la policía y el ejército, pero también como perro de caza, de terapia y de rescate.

Todas estas cualidades ayudaron a que ganara gran popularidad y que llegase a ser el perro de guerra oficial del cuerpo de Marines de los Estados Unidos de América.

Su importancia durante la Segunda Guerra Mundial fue vital, lo que provocó que en la isla de Guam se alzara en su honor el Memorial de los Perros de Guerra del Cuerpo de Marines, donde están inscritos los nombres de los 25 perros que murieron liberando Guam en 1944.

Actualmente, en el ámbito profesional, desempeña funciones como perro policía, perro militar, perro de seguridad y perro guardián.

Mientras, en muchos hogares del mundo, aquel perro tosco creado para la defensa se ha convertido en un compañero versátil y equilibrado, con un carácter que combina protección y afecto.