La residencia de Shakira ya comenzó y con ella llegó a Madrid una parte del Carnaval de Barranquilla. Más de 130 hacedores llevan cumbia, Congo, Garabato y otros símbolos de la fiesta a los miles de asistentes que llegan a Macondo Park.
Madrid lleva varios días hablando de Shakira. Pero en las calles y dentro de Macondo Park, donde la artista barranquillera instaló su residencia, también comenzó a escucharse otro sonido: el de los tambores de su ciudad natal.
Desde el pasado 18 de septiembre, Shakira comenzó en Madrid la residencia de Las Mujeres Ya No Lloran, con 12 conciertos programados. Y esta vez la artista no llevó solamente su música. Con ella llegó una delegación de 130 hacedores, músicos y danzantes del Carnaval de Barranquilla, que durante estas semanas estarán mostrando parte de la fiesta que identifica al Caribe colombiano.

La Alcaldía de Barranquilla, con el acompañamiento de la gerente de Ciudad, Ana María Aljure, hizo posible la presencia de esta delegación en Madrid. La apuesta es sencilla de entender: aprovechar el enorme movimiento generado alrededor de Shakira para que el público europeo conozca también la ciudad que está detrás de la artista.
En Macondo Park, los visitantes pueden encontrarse con cumbia, Garabato, Marimondas, Congo Grande, mapalé y otros sonidos y personajes del Carnaval. Durante los primeros días, la reacción de quienes se encuentran por primera vez con estas expresiones ha dejado escenas que van más allá del espectáculo.

Ana María Aljure ha acompañado el proceso en Madrid y ha recorrido los espacios donde se desarrolla esta experiencia. La funcionaria ha planteado que el Carnaval puede convertirse en una puerta para que quienes llegan a los conciertos conozcan Barranquilla y se animen a visitarla, especialmente de cara al Carnaval de 2027.
Mientras tanto, Shakira continúa con su residencia y Barranquilla permanece dentro de la escena. La cantante pone su voz sobre el escenario. Los hacedores ponen los tambores, los colores y las danzas.
Y durante estas semanas, en medio de una de las mayores concentraciones de público que ha generado la artista en Europa, Madrid está descubriendo que detrás de Shakira también existe una ciudad que sabe bailar de una manera que no se parece a ninguna otra.

Barranquilla no llegó a Madrid como invitada. Llegó con su Carnaval para hacerse sentir.



