Por Contadores de Historias
Durante cuatro días, Sabor Barranquilla 2026 convirtió a Puerta de Oro en una gran vitrina de la gastronomía del Caribe. Cerca de 20.000 visitantes recorrieron una feria que proyectó ventas por $2.500 millones, con la participación de 52 chefs y cocineros.

En ese escenario, la Gobernación del Atlántico presentó una de sus apuestas más representativas: Ruta 23, una experiencia creada para mostrar los sabores, tradiciones y expresiones culturales de los 23 territorios del departamento.
El stand, inspirado en un invernadero tropical y en la colección «Santuario», combinó gastronomía, artesanías, naturaleza e identidad regional. Flores, aves, frutas y plantas medicinales compartieron espacio con piezas elaboradas en fique, iraca y tusa.
La propuesta buscó demostrar que detrás de cada plato existe mucho más que una receta: hay productores, cocineros, artesanos y comunidades que conservan conocimientos transmitidos de generación en generación.

Uno de los momentos destacados fue la presentación de ‘Fogones y fiestas: la cocina viva del Atlántico’, publicación que reúne la memoria gastronómica de los 23 territorios del departamento y rescata sus recetas, ingredientes y tradiciones.
El balance de la participación departamental, por eso, va más allá de las cifras de la feria. Ruta 23 permitió convertir la gastronomía en una herramienta de promoción turística, cultural y económica, llevando al público una muestra del Atlántico que nace en sus municipios y llega hasta las mesas.
Ahora queda el reto de que esa vitrina se traduzca en más visitantes a los territorios, nuevos mercados para productores y artesanos y mayores oportunidades para quienes mantienen vivas las tradiciones.

Porque en el Atlántico, cada sabor cuenta una historia. Y en Sabor Barranquilla 2026, el departamento tuvo la oportunidad de contarla ante miles de visitantes.



