Una bailaora venezolana, una improvisación en Caracas y una canción que tardó algunos años en convertirse en un fenómeno mundial. Así comenzó la historia de “Macarena”, el éxito de Los del Río que marcó a toda una generación.

Antes de que millones de personas aprendieran su famoso baile, “Macarena” fue apenas una improvisación.
La historia comienza en Caracas, a comienzos de los años 90, cuando el dúo español Los del Río, integrado por Antonio Romero y Rafael Ruiz, coincidió con una joven bailaora venezolana llamada Diana Patricia Cubillán.
Sobre aquella historia existen dos versiones.
Los del Río han contado que durante una fiesta privada en Venezuela Antonio quedó impresionado al ver bailar a Diana Patricia y comenzó a improvisarle versos, entre ellos una frase que posteriormente se convertiría en parte de la canción.

Pero Diana Patricia ha contado una historia ligeramente diferente. Según su versión, el momento definitivo ocurrió cuando volvió a encontrarse con Los del Río en el local Los Jarales, en Caracas. Allí volvió a bailar flamenco y Antonio comenzó nuevamente a improvisar mientras la observaba.
Los detalles no coinciden completamente, pero ambas historias conducen al mismo punto: una bailaora venezolana fue la inspiración que encendió la creación de “Macarena”.
Y había otra curiosidad. La mujer que inspiró aquella canción no se llamaba Macarena, su nombre era Diana Patricia.

Antonio Romero terminó utilizando “Macarena” en honor a su hija, cuyo nombre es Esperanza Macarena, y también por su vínculo con Sevilla y la Virgen de la Esperanza Macarena.
Los del Río grabaron la canción y la publicaron originalmente en 1993. El éxito internacional, sin embargo, llegaría después, cuando los productores estadounidenses Bayside Boys realizaron una nueva versión que incorporó partes en inglés y una producción orientada al mercado internacional.
En 1996, aquella versión llegó al número uno del Billboard Hot 100, donde permaneció durante 14 semanas consecutivas.

De repente, aquella melodía nacida de un encuentro entre músicos españoles y una bailaora venezolana estaba en todas partes: fiestas, estadios, televisión y celebraciones alrededor del planeta.
Diana Patricia, mientras tanto, quedó convertida en el rostro invisible de una historia que millones conocían solamente por su estribillo. Con el tiempo fue conocida como “Diana Patricia, La Macarena” y ha contado públicamente su versión de aquellos acontecimientos.
Así, detrás del nombre que hizo bailar al mundo existe una historia mucho más sencilla y, quizá, más fascinante: una mujer bailando flamenco, un músico improvisando y un instante que terminó transformándose en una de las canciones más famosas de los años 90.
Porque antes de ser “Macarena”, aquella historia tuvo otro nombre: Diana Patricia.



